Porque Dios el Señor nos alumbra y nos protege; el Señor ama y honra a los que viven sin tacha, y nada bueno les niega.
Salmo 84,11
El salmista presenta a Dios en una relación comunitaria al decir “nos ilumina y nos protege”. En este sentido, la oración del Padre nuestro es una conexión e interrelación comunitaria: decimos“Padre nuestro” en lugar de“Padre mío”. Asimismo, en el nacimiento,Jesús fue anunciado con el nombre de Emanuel (Lucas1,23), que significa“Dios con nosotros”. Sin embargo, si observamos los modos actuales de vincularnos con Dios, en los que prevalece lo individual, veremos que en las frases y oraciones publicadas en las redes sociales se emplea el “mi” en lugar del “nos”. En otras palabras, al manifestar: “Te doy gracias por mi familia, por mi comida, por mi casa. Te pido por mi salud y la de mi familia, por mi…”,como único modo de expresarla fe, excluyendo así la dimensión social del Evangelio. Es decir,excluye sentirla presencia de Dios en comunidad y en todo lo que existe.El “nos” amplía horizontes nuevos de inclusión hacia quienes tienen otros orígenes, hacia quienes necesitan amparo y defensa.
Consiguientemente, el salmista señal a que Dios ama y honra a quienes viven sin tacha, es decir, sin faltas. Sin embargo, todos somos una mezcla, nadie puede vivir sin cometer errores y estos sirven de aprendizaje. No hay vida humana sin faltas, por eso no podemos considerarnos dueños de la verdad. Por lo tanto, a la luz del Evangelio de “Dios con nosotros y nosotras”, la condición “sin tacha” queda sustituida por el amor de Dios a toda la humanidad.
Norma Guigou