Viernes 13 de marzo

 

Ustedes antes vivían en la oscuridad, pero ahora, por estar unidos al Señor, viven en la luz. Pórtense como quienes pertenecen a la luz, pues la luz produce toda una cosecha de bondad, rectitud y verdad. Examinen siempre qué es lo que agrada al Señor.

 

Efesios 5,8-10

 

A primera vista, podríamos interpretar que el apóstol Pablo nos recuerda en este texto el lugar del que nos sacó el Señor y donde nos puso, además de exhortarnos a dejar esas costumbres que sabemos que no le agradan al Señor, pero que aun así practicamos por mera costumbre o tradición.
Pero si nos detenemos a meditar en estas palabras, podemos descubrir mucho más. Por ejemplo, he visto y oído cómo se utilizan textos como este para separar a los hijos de Dios (luz) del “mundo” (oscuridad), es decir, alejarse de familiares o amigos solo porque no practican nuestra fe. Pero creo que esta interpretación nos lleva por un camino equivocado, alejándonos de nuestra misión como cristianos: dar testimonio de Cristo.
Lo que interpreto de este texto es que debemos marcar un límite respecto a esa oscuridad de la que el Señor nos sacó, pero debemos ir al “mundo” para encontrarnos con quienes actualmente viven en la oscuridad y que, a través de nuestras acciones y actitudes, puedan conocer la luz que Dios nos ha otorgado. Podemos marcar este límite examinándonos constantemente para ver si nuestras acciones son agradables ante el Señor.

 

Emanuel Alonso

Compartir!

Facebook
Twitter
LinkedIn
WhatsApp
Email
Print