Por lo tanto, mediten en el ejemplo de Jesús, que sufrió tanta contradicción de parte de los pecadores; por eso, no se cansen ni se desanimen.
Hebreos 12,3
Jesús fue contradicho, incomprendido, perseguido… por nosotros, por quienes pecamos cada día. No se cansó. No se desanimó. Y nos dejó ese ejemplo: aunque el bien no siempre sea aplaudido, nunca dejes de hacerlo.
Hay días en los que parece que no vale la pena: cuando ves desmontes, cuando la guerra sigue, cuando la indiferencia pesa, cuando el cansancio agobia. Pero entonces escucho esa canción que dice:
“Yo soy quien te manda, que tengas valor y firmeza. No tengas miedo ni te desanimes, porque yo soy tu Señor, tu Dios”.
Esa promesa me sostiene. Ser firme no es ser duro, sino constante. Ser valiente no es no tener miedo, sino actuar a pesar del miedo. Jesús lo hizo. Y nos llama a seguir su ejemplo, aún en la contradicción.
Como ambientalista y cristiano, entiendo que el camino del bien no es fácil, pero es el que tiene sentido. Por más que se burlen, que te digan que no sirve de nada, no te detengas.
Señor, dame valor y firmeza para no desanimarme. Que en cada contradicción recuerde tu ejemplo. Que en cada paso se fortalezca mi fe. Amén.
Romario Andrés Dohmann