En el camping El Chapá, en Colonia Alberdi, se llevó a cabo el campamento de jóvenes adultos del Distrito Misiones de la Iglesia Evangélica del Río de la Plata (IERP), un espacio de encuentro, reflexión y acción que reunió a participantes de distintas comunidades bajo el lema «Contracorriente».
La propuesta buscó poner en palabras las tensiones entre las exigencias de la sociedad actual y el llamado del Evangelio. “Queríamos lograr verbalizar y entender la corriente de la sociedad que cada vez nos exige más: ser más eficiente, tener más, y esto termina generando más ansiedad y miedo a no llegar”, explicó Nataly Brugger, de Jardín América, quien coordinó el tema central. En ese marco, añadió: “Por un lado, el mundo trata de aislarnos y asegurarnos, mientras que Dios nos invita a confiar y soltar”.
El desarrollo del campamento combinó momentos de reflexión con experiencias concretas. El sábado por la mañana se trabajó sobre la identificación de esas “corrientes” que atraviesan la vida cotidiana, y luego se practicó un método inspirado en la propuesta de Dietrich Bonhoeffer, que invita a escuchar con los oídos de Dios, sin aconsejar, juzgar ni interpretar.
Como parte central del encuentro, el grupo realizó una visita a la Fundación Hogares Guillermo Hayes, que atiende a personas con discapacidad y ancianos en estado de extrema vulnerabilidad. Allí fueron guiados y acompañados por Sandra Schuvartz, que explicó algunos aspectos del lugar. Además, compartieron la merienda y acompañaron a niños y niñas con discapacidad. “La idea siempre fue verbalizar, practicar y poder visualizar y tomar acción y no quedarnos solamente en la teoría”, señaló Brugger sobre esta experiencia diacónica.
Agustín Pellegrini destacó el impacto de esta actividad en los participantes: “Fue como fuerte y un poco el centro también de lo que marcó el campamento”, afirmó, subrayando que se trató de una propuesta pensada como un servicio “desinteresado y gratuito, sin esperar nada a cambio”. La iniciativa surgió a partir del vínculo con un grupo de mujeres de Oberá que ya colabora con el hogar, y fue acompañada por una instancia de recorrido y reflexión guiada en el lugar.
El domingo, como cierre, se retomó lo vivido a la luz de la identidad eclesial compartida. “Somos parte de la Iglesia Evangélica del Río de la Plata, entonces tenemos un marco que nos respalda y guía para impulsar acciones diacónicas”, expresó Brugger, remarcando la importancia de sostener estas prácticas en el tiempo.
El tema fue preparado con el acompañamiento de Martín Elsesser, de la Fundación, quien colaboró en su elaboración. De cara al futuro, los organizadores ya proyectan un próximo encuentro en Eldorado, con la intención de seguir profundizando este camino que une reflexión y compromiso. “Nuestra idea es seguir sumando”, expresó Pellegrini, reafirmando el deseo de continuar generando espacios donde la fe se viva también en acciones concretas hacia los demás.

