Todos los días se reunían en el templo, y en las casas partían el pan y comían juntos con alegría y sencillez de corazón.
Hechos 2,46
Émile Durkheim (1858–1917) fue un sociólogo francés considerado uno de los padres fundadores de la sociología. Estudió cómo funciona la sociedad y cómo las personas se mantienen unidas en comunidad. Trabajó sobre el pensamiento de que las normas, la religión y la educación eran fundamentales para la cohesión social. Entre sus ideas más importantes están la solidaridad mecánica y orgánica, que explican cómo se organiza la vida en sociedad. La solidaridad mecánica, es el tipo de unión que se da en las sociedades tradicionales, donde todas las personas comparten la misma religión, valores y costumbres. Las personas nos sentimos unidas porque vivimos de forma similar. Esa igualdad crea un fuerte sentimiento de comunidad. Durkheim decía que en las sociedades antiguas todos estaban unidos porque compartían creencias, costumbres y fe.
Los primeros cristianos, eran pequeñas comunidades que se reunían compartiendo dolor y esperanza, pero había algo más: la experiencia de un Dios vivo, presente en medio de ellos uniéndolos/ uniéndonos como hermanos y hermanas.
Esa fe común es la que nos vuelve pueblo, comunidad y cuerpo en nuestro Señor Jesucristo, ayer hoy y siempre.
Renato Grazzini