El presidente de la República Oriental del Uruguay, Yamandú Orsi, participó del encuentro “Construir Comunidad. Diálogo entre Estado y Comunidades de Fe”, una instancia impulsada por la Junta Nacional de Drogas (JND) que reunió a líderes religiosos de distintas tradiciones comprometidos con el acompañamiento a personas con consumo problemático de drogas.
La iniciativa, que contó con la participación de diez referentes de comunidades de fe, tuvo como objetivo fortalecer el trabajo territorial conjunto y promover acciones de prevención, cuidado y acompañamiento. El secretario general de la JND, Gabriel Rossi, destacó la importancia de generar estos espacios de intercambio: “Las comunidades religiosas cumplen un rol en la prevención, en el vínculo cotidiano con niños y familias en comunidades vulnerables, ofrecen espacios de atención y acogida, y trabajan con personas privadas de libertad”.
Durante el encuentro, las y los referentes religiosos compartieron experiencias concretas de trabajo en territorio, subrayando el valor de una tarea que, si bien no sustituye la responsabilidad estatal, resulta fundamental para el tejido social. “Este aporte no sustituye al Estado, pero el Estado sí tiene la necesidad de verlo, comprenderlo y dialogar”, afirmó Rossi.
Asimismo, el funcionario remarcó que este tipo de instancias expresa una comprensión profunda de la laicidad: “La laicidad no es la negación del derecho religioso, sino una forma de convivencia democrática”. En ese sentido, valoró la capacidad de Uruguay de incluir a todas las religiones sin distinción en el diálogo público.
La actividad contó también con el apoyo de la Organización de los Estados Americanos, a través de su Comisión Interamericana contra el Abuso de Drogas, y reunió a autoridades nacionales como el prosecretario de Presidencia, Jorge Díaz; la ministra interina del Interior, Gabriela Valverde; y la jefa de Reducción de la Demanda de la OEA, Jimena Kalawski.
Si bien la Iglesia Evangélica del Río de la Plata (IERP) no contó con una delegación oficial en este encuentro, su presencia histórica en Uruguay y su compromiso sostenido con las problemáticas sociales, la vinculan estrechamente con este tipo de iniciativas. Desde su labor pastoral y comunitaria, la IERP acompaña procesos de cuidado, contención y promoción de la vida digna, especialmente en contextos de vulnerabilidad.
