Viernes 8 de mayo

¿Quién podrá hacerles mal, si ustedes se empeñan siempre en hacer el bien?

1 Pedro 3,13

Esta pregunta que nos hace el apóstol nos invita a reflexionar acerca de la importancia de vivir una vida en la que el bien sea nuestra hoja de ruta. Esa forma de obrar es también consecuencia de la fe en Dios en un contexto de sufrimiento, persecución e injusticias.
Esta pregunta nos invita a reflexionar sobre la presencia de Dios cuando seguimos el bien. Si actuamos con justicia y amor, podemos estar seguros de que Dios está con nosotros. No quiere decir que no tendremos dificultades o sufriremos, pero sí significa que tendremos su compañía y las fuerzas necesarias para enfrentar lo que venga.
El apóstol nos invita a decidir si queremos seguir o no el camino del bien, aunque a veces sea difícil o costoso. Ese camino demanda estar dispuesto a renunciar a los intereses egoístas y a actuar en beneficio de los demás.
Y esto implica la confianza en la protección de Dios, en la ayuda que nos brinda cuando seguimos sus enseñanzas. Aunque los obstáculos parezcan insuperables, siempre tendremos la fuerza y su compañía para seguir adelante.
Es necesario recordar que seguir el bien no es una elección que se hace solo una vez, sino un compromiso cotidiano que se renueva día a día. Debemos siempre reflexionar sobre nuestras acciones, corregir nuestros errores y seguir aprendiendo del amor de Dios cada día.
El apóstol nos recuerda que seguir el camino del bien es nuestro escudo, y le da sentido a nuestra vida. La verdadera fortaleza viene de actuar con amor y bondad.
Señor ilumina acciones de bondad que generan paz en la vida.
Amén.

Mario Gonzales

Compartir!

Facebook
Twitter
LinkedIn
WhatsApp
Email
Print