Hermanos amados por Dios, sabemos que él los ha escogido.
1 Tesalonicenses 1,4
Pablo, Silvano y Timoteo le recuerdan al pueblo de Tesalónica la razón por la que su fe ha sido activa en esos tiempos. También les anuncian que Dios los ha elegido como parte de su pueblo.
En este texto el mensaje gira en torno a la fortaleza de una comunidad unida en Dios, con una fe fuerte, un amor servicial y una esperanza fuerte en Jesucristo en los momentos de sufrimiento.
La enseñanza que nos trae este pasaje no es solo que debemos aferrarnos a nuestra fe y a la esperanza en Jesucristo cuando estamos pasando por situaciones de sufrimiento. La enseñanza más importante es que debemos salir a anunciar el Evangelio no solo con palabras, sino también con demostraciones del poder de Dios, de la actividad del Espíritu Santo y con una gran abundancia de gracia.
Las enseñanzas que nos ha dejado Jesucristo son que no basta con ser una iglesia profética que anuncia el Evangelio, sino que debe salir siempre al encuentro de las personas que lo necesitan y anunciarlo de forma activa y demostrativa, sin dejar a nadie fuera. Debe ser una iglesia diacónica e inclusiva, una iglesia activa.
Pablo, Silvano y Timoteo nos invitan a ser una iglesia que predique con el ejemplo y la acción, y que demuestre el poder de Dios. Nos invitan a tener una fe activa y en movimiento, y un amor servicial para servir al prójimo, sabiendo que no debemos perder la esperanza en Jesucristo en los momentos difíciles.
Mateo Fischer