Ayuno para despertar conciencias: iglesias y organismos de Derechos Humanos se unen en Plaza de Mayo

Del 2 al 9 de junio se desarrolla en la Plaza de Mayo el “Ayuno para despertar conciencias”, una iniciativa impulsada por la Mesa Ecuménica junto al Premio Nobel de la Paz Adolfo Pérez Esquivel, con la participación de iglesias, organizaciones de derechos humanos y personas comprometidas con la defensa de la vida y la dignidad humana.

La acción busca visibilizar la situación de quienes sufren las consecuencias de la pobreza, la exclusión y las desigualdades sociales, combinando el ayuno con momentos de oración, escucha, diálogo y reflexión pública. Durante toda la semana, personas de distintas comunidades permanecen en la plaza como signo de solidaridad y compromiso con quienes atraviesan situaciones de vulnerabilidad.

“Convocados por Adolfo Pérez Esquivel y por la Mesa Ecuménica, cristianos, cristianas y hermanos y hermanas de los distintos movimientos de Derechos Humanos nos reunimos para defender la vida”, expresó el pastor presidente de la Iglesia Evangélica del Río de la Plata (IERP) Leonardo Schindler. “Nos reunimos también para promover la esperanza, para fortalecer la esperanza en este tiempo. Queremos ser una expresión de solidaridad con aquellos que hoy la están pasando realmente muy mal y queremos hacerlo público en un espacio como la Plaza de Mayo”, expresó.

El pastor presidente señaló además que la propuesta no se limita al ayuno como práctica individual, sino que busca generar espacios de encuentro y construcción colectiva. “Durante siete días, algunos hermanos y hermanas van a permanecer aquí ayunando, pero también vamos a estar otros y otras recibiendo inquietudes, teniendo espacios de conversación, de escucha y también de construcción, porque tenemos que sostenernos y despertar las conciencias”, afirmó.

La convocatoria recibió también el respaldo del Consejo Mundial de Iglesias (CMI). En un mensaje enviado a las personas participantes, el secretario general del organismo, Rev. Jerry Pillay, valoró el testimonio público de quienes forman parte de la acción.

“Nos conmueve especialmente su decisión de acompañar a quienes sufren las consecuencias de la injusticia y la exclusión, así como su determinación de visibilizar un dolor que con demasiada frecuencia permanece oculto”, expresó Pillay. “A través del ayuno y la oración, ustedes ofrecen un signo profético que interpela la indiferencia, despierta las conciencias y llama a la sociedad a colocar el bienestar de las personas y de las comunidades en el centro de la vida pública”.

Compartir!

Facebook
Twitter
LinkedIn
WhatsApp
Email
Print