Domingo 10 de mayo

6°domingo de Pascua | Rogate

Si ustedes me aman, obedecerán mis mandamientos.

Juan 14,15

Esto es parte de una larga, muy larga conversación de Jesús con sus discípulos/as. En esa conversación, Jesús responde a las dudas de sus amigos/as, sus preguntas y temores. Ahí surge una promesa que va más allá de las expectativas iniciales, pues Jesús revela que su presencia, entre sus discípulos se va a manifestar a través del amor. Habla de una comunidad que se encuentra en camino y es ahí donde Dios está presente para guiarlos. Ahora, en ese caminar del amor, Dios se hace uno con nosotros/as en Cristo por el Espíritu.
Por primera vez Jesús menciona el amor de sus discípulos hacia él, lo que es un llamado a un nuevo nivel de comunión. No aparece ninguna normativa sobre cómo este amor deba expresarse, ni tampoco una lista minuciosa sobre los mandamientos. No se trata de enseñar normas, sino dejar que la figura de Jesús, sus palabras, su vida, se manifiesten entre nosotros y se exprese en el mandato de amar. Cumplir los mandamientos y amar son la misma cosa, pues refiere a ser modelados a Cristo.
En otras palabras, no es suficiente decir que amamos a Dios, sino
que debemos demostrar ese amor a través de nuestra forma de relacionarnos con nuestro entorno y como hacer presente a Dios en la vida. Amar a Dios es un viaje que va más allá de las palabras; es un compromiso que se manifiesta en cada aspecto de nuestra vida. Cada día es una nueva oportunidad para demostrar nuestro amor a través de actos de bondad, compasión y justicia. Que cada pequeño gesto de amor nos acerque más a él. Amén

Mario Gonzales

 

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