El sábado 14 de marzo, en la Congregación Montecarlo de la Iglesia Evangélica del Río de la Plata (IERP), se celebró la instalación de la vicaria Patricia Roggensack. En el marco de esta celebración comunitaria, el pastor distrital Carlos Kozel realizó la instalación y confirmó en funciones pastorales a la vicaria.
Patricia, nacida en Aristóbulo del Valle, Misiones, inició su camino de formación hacia el ministerio pastoral hace muchos años. Sin embargo, por diversas circunstancias de la vida no pudo darle continuidad en aquel momento. No obstante, su vocación siempre permaneció latente, como una semilla que fue germinando desde adentro y cultivándose en su corazón. Durante muchos años fue miembro activo de la comunidad de Oberá, donde ejerció el servicio como lectora. Acompañada por los pastores Eugenio Albrecht y, más tarde, por Claudio Schivindt, fue enviada por el distrito como lectora para colaborar con la Congregación Evangélica Alto Uruguay. A partir de la propuesta de formación a distancia a través de la REET, su decisión de seguir el llamado al ministerio pastoral la llevó a retomar los estudios y continuar su camino vocacional.
Está casada con Javier Glass, su compañero de camino, quien la alienta y le da fuerzas para continuar. Sus hijos, Eugenia y Agustín, acompañan este proceso con alegría, brindando también su apoyo y ánimo a su madre. Avanzada ya en sus estudios, fue enviada por la Junta Directiva para ocupar el cargo pastoral en la Iglesia Evangélica Suiza y en el Instituto Línea Cuchilla (obra diacónica), bajo el régimen excepcional y temporal de acceso al ministerio pastoral. En el año 2024 solicitó acceder al vicariato, bajo el acompañamiento del pastor Hilario Tech y, más tarde, del pastor Jorge Buschiazzo.
Durante la Instalación participaron su ministro tutor asignado por la Junta Directiva el pastor emérito Mario Bernhardt y la comisión Directiva, quienes se comprometieron a acompañarla en este camino y trabajar juntos para la edificación de la comunidad. El pastor distrital Carlos Kozel, recordó que en la tarea pastoral debe escuchar y encontrar siempre las palabras justas y asertivas a cada miembro, guiados por el evangelio. Con la tarea de reprender y animar, educar y edificar.
Basada en el texto de Isaías 66, la vicaria recordó de la importancia de mantener viva la fe dentro nuestro, así como ello lo sintió siempre en el llamado al pastora, dejar germinar la semilla de la fe dentro nuestro para que de buenos frutos. De poder acompañarnos y celebrar la comunidad de Jesucristo.
«Como una madre consuela a su hijo, así los consolaré yo a ustedes, y encontrarán consuelo en Jerusalén. Cuando ustedes vean esto, su corazón se alegrará; su cuerpo se renovará como la hierba. El Señor dará a conocer su poder entre sus siervos y su ira entre sus enemigos», Isaías 66:13-14.

