Lunes 29 de junio

El Señor es tierno y compasivo, es paciente y todo amor.

Salmo 145,8

El Salmo 145, de los versículos 8 al 13, nos revela a un Dios compasivo, paciente, misericordioso y soberano. En un mundo marcado por el odio, la prisa, el juicio y la indiferencia, el salmista nos invita a contemplar la ternura y el amor de Dios, que sostiene toda la creación.
El salmista nos habla de la bondad del Señor de la historia. Nos recuerda que Dios no responde con dureza, sino con amor y compasión. Dios es bueno con todos y todas y su ternura se extiende a todas sus obras (v. 9). Qué alegría saber que nadie queda fuera del alcance de la bondad, el amor y la compasión de Dios. Dios no discrimina; su amor abraza al justo y al pecador, al fuerte y al débil, a ti y a mí.
Este salmo es una alegre alabanza a Dios, un Dios que es celebrado como soberano, amoroso, tierno, bondadoso y preocupado por toda su creación. Alabemos con alegría a este Dios lleno de bondad y amor, y seamos compasivos, pacientes y generosos como él lo es con nosotros y nosotras. Proclamemos con gozo su Reino eterno en cada rincón de nuestra existencia. ¡Amén!

Izani Bruch

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