Martes 27 de febrero

Su mensaje llega a toda la tierra, hasta el último rincón del mundo. Allí Dios puso un lugar para el sol, y este sale como un novio de la habitación nupcial, y se alegra como un atleta al emprender su camino.
Salmo 19,4-5

Los dos versículos que tenemos como texto para este día, nos presenta el sol como obra maravillosa de Dios. Este himno al Creador señala que el sol sale con el alba del nuevo día, revelando el poder de Dios en su creación. Las palabras del salmista, en el versículo 6, nos recuerdan una vez más, la bondad y cuidado de Dios para con nosotros y nosotras: “Sale el sol por un lado del cielo y da vuelta hasta llegar al otro, sin que nada pueda huir de su calor”. (Salmo 19,6)

Que inmenso es el amor de Dios y su misericordia. Por su inmenso amor, por gracia, la luz del sol brilla sobre todos nosotros y nosotras, su calor llega para toda la humanidad. Quizás amaneciste con preocupaciones, con angustias, con aflicciones y no logras ver que el sol salió y su luz está brillando en toda su plenitud, que tú y yo estamos envueltos en el amor de Dios, que como el sol, trae luz y calor nuestras vidas.

Recordamos que el amor de Dios es eterno y su bondad dura para siempre. Les invito a hacer una pausa, y a encomendarse en este nuevo día a los cuidados de nuestro Dios creador, a depositar en sus manos nuestras cargas, todo lo que nos pesa y nos impide ver su luz y su calor en este nuevo amanecer.

Oremos: Dios Creador: gracias por este nuevo día. Abrázanos con tu gracia y misericordia. Acompáñanos y cúbrenos con tu cuidado amoroso en todo lo que hagamos y decidimos. Y que tu paz guarde nuestras mentes y corazones. Amén.

Izani Bruch
Salmo 19,4-5
Tema: bondad de Dios

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