El Señor le dijo a Moisés: “Sube al monte, donde yo estoy, y espérame allí, pues voy a darte unas tablas de piedra en las que he escrito la ley y los mandamientos para instruir a los israelitas”.
Éxodo 24,12
Dios miró con misericordia a Moisés y a su pueblo
le permitió a Moisés estar en su presencia,
y a su pueblo le dio leyes,
para que la vida digna sea posible.
Porque la mirada bondadosa de Dios nos salva.
Pero la mirada de los poderosos de este tiempo
no nos cuida, nos cela, nos controla…
sus cámaras nos miran
sus pantallas muestran las cámaras que nos miran,
miradas en las pantallas que muestran las cámaras que nos miran…
No hay bondad en las pantallas,
ni en las cámaras,
ni en las miradas detrás de ellas.
En el monte, en la nube,
el Dios todopoderoso nos mira con misericordia.
Él nos mira con bondad, nos mira amorosamente,
nos rescata del odio y del miedo,
para volver a ser humanos,
para volver a ver a tu hermano con bondad,
para volver a ver a tu hermana con bondad.
“Cuando se va la esperanza él nos habla y nos dice:
Mira a tu hermano que vive y lucha buscando un mundo mejor.
Mira a tu hermana que vive y lucha buscando un mundo mejor”.
(Cancionero Canto y Fe N°235).
Peter Rochón