La Iglesia Evangélica del Río de la Plata volvió a decir presente en la tradicional Marcha al Puente Internacional “General San Martín” en Gualeguaychú, que este año celebró su 22ª edición bajo el lema “Sin agua no hay vida”. Como ocurre desde hace más de dos décadas, la movilización estuvo acompañada por una oración ecuménica, signo del compromiso compartido entre fe y cuidado de la creación.
La participación de la IERP se expresó a través de integrantes de la comunidad local y del pastor Joel Nagel, quien tuvo a su cargo una de las oraciones del acto central realizado en Arroyo Verde, lugar emblemático de la lucha ambiental en la ciudad. Alrededor de cien personas participaron de la concentración. La jornada comenzó con la entonación de los himnos nacionales de Argentina y Uruguay, seguida por la oración a cargo del pastor Nagel y del sacerdote católico Ariel Kretaz.
Posteriormente, las personas presentes oraron juntas el Padrenuestro, escucharon el testimonio de jóvenes integrantes de la Asamblea Ambiental y la lectura de la proclama oficial. Más tarde se realizó la tradicional caravana hacia la cabecera uruguaya del puente, para luego regresar.
Norma Hermann, integrante de la comunidad IERPina de Gualeguaychú destacó especialmente el sentido de la oración ecuménica: “Se basó básicamente en la responsabilidad de los cristianos de cuidar la tierra que habitamos, la tierra que Dios nos regala, tanto desde el católico como nosotros, y eso estuvo muy bueno”.
La Marcha al Puente es impulsada cada año por la Asamblea Ciudadana Ambiental de Gualeguaychú, que sostiene su histórico reclamo por la contaminación en la cuenca del río Uruguay y alerta sobre nuevos proyectos industriales con posible impacto ambiental en la región. La presencia sostenida de la IERP en esta convocatoria durante estos 22 años refleja una convicción profundamente arraigada en muchas comunidades cristianas: la defensa del agua, de la tierra y de la vida también forma parte del testimonio de fe.
