No participes en las obras infructuosas de las tinieblas, sino más bien, repréndelas.
Efesios 5,11
El versículo de hoy forma parte de un texto con recomendaciones fundamentales para la vida. Concretamente, se trata de una exhortación sobre qué cosas “no” conviene hacer. Cosas en las que no conviene engancharse, ya que no generan nada positivo.
El llamado es claro y preciso: hay que abstenerse de participar en las obras de las tinieblas. La razón de esta exhortación también se menciona en el versículo: las obras de las tinieblas no producen fruto, son infructuosas. Por lo tanto, deben ser reprendidas; es decir, debemos oponernos a ellas.
Este versículo hace un llamado vital para todas las personas, grupos y comunidades: alejarse de toda obra que envenena, lastima, aleja, enfrenta, genera sufrimiento y muerte, y asumir gestos positivos que, a la luz de Jesús, habilitan, animen y posibiliten la vida, esa vida plena por la que Él se jugó completamente. Es tiempo de abandonar toda obra de tinieblas, abrazando con alegría lo bueno que Jesús es y lo que nos ofrece.
Señor, ayúdanos a tener la fortaleza para alejarnos de todo aquello que no nos conviene, de modo que tu lógica y sentido nos vistan y nos mejoren cada día. En tu bendito y poderoso nombre. Amén.
Rudinei Bischoff