Pero Dios demuestra su amor para con nosotros, en que, siendo aún pecadores, Cristo murió por nosotros. Entonces, mucho más, habiendo sido ahora justificados por su sangre, seremos salvos de la ira de Dios por medio de Él.
Romanos 5,8-9
El Señor te dé un hermoso día hoy. Te pregunto: ¿llegas a dimensionar la gran cantidad de amor que Jesús tuvo y tiene por nosotros al entregar su vida en sacrificio para obtener el perdón de los pecados? ¿De que él pagó por ti antes incluso de que existieras? Te dio vía libre para vivir sin la opresión de la culpa sobre tus hombros.
Somos pecadores y, en muchas ocasiones, no honramos lo que Jesús hizo cuando nos olvidamos de los demás, cuando nos dejamos llevar por discursos llenos de ira, cuando creemos que somos mejores que otros, cuando despreciamos a los demás, cuando no cuidamos y destruimos la creación de Dios, cuando miramos solo lo “nuestro”, olvidando que todo es de Dios, cuando corremos detrás de dioses falsos (el dinero, el consumismo, las personas que idolatramos, etc.), olvidando que Dios, a través de su único Hijo, nos dio el camino de la reconciliación con Él, con su creación y con nuestros hermanos y hermanas, que son todas las personas que habitan este mundo, pues todas son creación suya. Y, si Dios no hace distinción de personas para perdonar, tampoco lo hagas tú.
Buen tiempo.
Narciso Weiss