Viernes 21 de noviembre

 

Pedimos que él, con su glorioso poder, los haga fuertes, así podrán ustedes soportarlo todo con mucha fuerza y paciencia, y con alegría.

 

Colosenses 1,11

 

Este texto nos muestra que Dios no nos da las soluciones de manera inmediata. Aunque usa su glorioso poder, no lo hace para resolver nuestros problemas como si fuéramos hijos sobreprotegidos. En lugar de eso, nos proporciona las herramientas necesarias para que podamos superarlos por nosotros mismos. Nos otorga la fuerza para enfrentar lo que venga, así como la paciencia y la templanza para entender que las cosas ocurren a su debido tiempo, en los tiempos perfectos de Dios. Él no nos abandona; está presente para iluminarnos y mostrarnos el camino, pero no camina por nosotros, sino para mostrarnos el camino seguro a su reino.
“No nos iluminó para dejarnos regresar, nos llevará a la tierra que nos prometió y que ninguno de sus hijos viva con temor, nos llevara a la tierra que nos prometió” (Canto y Fe número 104).

 

Aylén L. S. La Motte

Compartir!

Facebook
Twitter
LinkedIn
WhatsApp
Email
Print