
Sábado 4 de diciembre
No depende del ejército, ni de la fuerza, sino de mi Espíritu, dice el Señor todopoderoso. Zacarías 4,6 Cuando escribí estas líneas, malas noticias corrieron

No depende del ejército, ni de la fuerza, sino de mi Espíritu, dice el Señor todopoderoso. Zacarías 4,6 Cuando escribí estas líneas, malas noticias corrieron

Este hombre es como un carbón encendido sacado de entre las brasas. Zacarías 3,2 En un apuro, tropecé y me rompí el hombro. Una piedra