Lunes 16 de marzo
Desde el fondo del abismo clamo a ti, Señor: ¡escucha, Señor, mi voz! ¡atiendan tus oídos mi grito suplicante! Salmo 130,1-2 ¿Cómo
Desde el fondo del abismo clamo a ti, Señor: ¡escucha, Señor, mi voz! ¡atiendan tus oídos mi grito suplicante! Salmo 130,1-2 ¿Cómo