
Martes 4 de agosto
Digan ustedes de corazón. Que haya paz en ti, Jerusalén, que vivan tranquilos los que te aman. Que haya paz en tus murallas, que haya

Digan ustedes de corazón. Que haya paz en ti, Jerusalén, que vivan tranquilos los que te aman. Que haya paz en tus murallas, que haya