
Viernes 23 de octubre
Al contrario, hablamos como hombres a quienes Dios ha aprobado y confiado su evangelio. No tratamos de agradar a la gente, sino a Dios, que

Al contrario, hablamos como hombres a quienes Dios ha aprobado y confiado su evangelio. No tratamos de agradar a la gente, sino a Dios, que