Hacia un nuevo horizonte: la Iglesia Evangélica del Río de la Plata traza su Plan Misionero para el período 2026-2028. En el marco de la XLVII Conferencia Sinodal que se celebra del 8 al 11 de octubre de 2026 en Hohenau, Paraguay, la Iglesia Evangélica del Río de la Plata (IERP) dio a conocer el informe de avance de su proyecto «Un Plan para la Misión», una iniciativa clave orientada a estructurar las estrategias pastorales y comunitarias para los próximos años.
El proceso participativo comenzó a gestarse formalmente en 2019 tras constatar que, si bien la misión había sido debatida en diversos sínodos durante las últimas décadas, la institución carecía de un plan sistemático consensuado. Bajo la coordinación del Mag. David Cela Heffel y un equipo de facilitadores distritales, el proyecto logró que el 90% de las congregaciones se sumaran a la propuesta mediante herramientas de planificación estratégica.
El corazón del plan se sostiene sobre cuatro ejes programáticos definidos de forma participativa:
Iglesia Evangélica: Enfocada en el anuncio de las buenas nuevas, la reactivación de la educación cristiana, el fortalecimiento de la vida litúrgica y musical, y la formación de liderazgos laicos.
Iglesia Profética: Centrada en la voz pública de la iglesia, la ética cristiana, el cuidado de la creación y la superación de estigmas históricos arraigados en el origen comunitario.
Iglesia Diacónica: Orientada al servicio práctico al prójimo, el apoyo a la salud, la educación formal intercultural y el fortalecimiento del trabajo en redes y el ecumenismo.
Iglesia Inclusiva: Promueve una cultura de «puertas abiertas», la integración intergeneracional y la adecuación de los espacios físicos para recibir a toda la comunidad sin distinción.
El informe advierte sobre las dificultades contextuales que atraviesan las comunidades de fe, marcadas por el hiperindividualismo y la exigencia de rendimiento propias de la sociedad actual, conceptos dialogados a partir de las reflexiones de pensadores como Byung-Chul Han y de investigadores sociales. Frente a la fragmentación social y la sobrecarga de los voluntarios, las congregaciones identificaron como retos críticos garantizar el recambio generacional, alcanzar la sustentabilidad económica genuina y descentralizar los liderazgos para evitar el agotamiento de sus miembros.
Con un 34% de las congregaciones que ya han iniciado el proceso de planificación y un 20% con avances significativos, la IERP busca consolidar un horizonte común que fortalezca la vida comunitaria y su testimonio en la región.