Con un culto de apertura y un llamado a reconocer la presencia renovadora de Dios en la vida de las comunidades, comenzó este jueves 8 de octubre la XLVII Conferencia Sinodal y XXVIII Asamblea General Ordinaria de la Iglesia Evangélica del Río de la Plata (IERP). El encuentro se desarrolla en la Congregación Evangélica del Alto Paraná, en Hohenau, Paraguay, y reúne a representantes de los siete distritos de la Iglesia.
La jornada inaugural comenzó a las 9 horas con un culto que reunió a delegados y delegadas laicos y ministeriales, junto con representantes de las mujeres, la juventud, proyectos y diferentes áreas de trabajo de la IERP. La celebración marcó el inicio de cuatro días de encuentro, reflexión, discernimiento y toma de decisiones sobre la vida y la misión de la Iglesia.
Durante la predicación, el pastor de la comunidad anfitriona, Daniel Fankowski, reflexionó sobre el lema del Sínodo, “Yo hago nuevas todas las cosas”, tomado de Apocalipsis 21,5. En su mensaje destacó que la renovación que Dios promete no significa tener todas las respuestas ni conocer de antemano el camino, sino confiar en su presencia permanente en medio de los desafíos y las incertidumbres.
“Dios no tiene todo resuelto para nosotros, pero hay una cosa de la que debemos tener la certeza: Dios no nos va a dejar solos y está junto a nosotros, haciendo en nosotros una y otra vez cosas nuevas, porque nos renueva a través del acompañamiento constante”, expresó el pastor. Sus palabras invitaron a comprender el tiempo sinodal como una oportunidad para reconocer la acción de Dios en la vida de las comunidades y abrirse a nuevas posibilidades para la misión de la Iglesia.
Al finalizar el culto, la vicepresidenta de la IERP e integrante de la comunidad anfitriona, Iris Andrea Reckziegel Becker, dio la bienvenida a las personas participantes y expresó su alegría por recibir nuevamente a un Sínodo en su congregación. “Como parte de la Junta Directiva, quiero darles yo, como vicepresidenta, la bienvenida a esta que es mi casa, a esta que es mi congregación. Estoy muy, muy feliz de que estén todos ustedes acá hoy y de que entre todos podamos construir la Iglesia que nosotros queremos, que es la Iglesia de Dios”, manifestó. En su intervención recordó una coincidencia especialmente significativa: hace exactamente 22 años, entre el 8 y el 11 de octubre de 2004, la misma congregación fue sede del último Sínodo de la IERP realizado fuera de la Argentina.
Por su parte, Paola Dietze Reckziegel, vicepresidenta de la Congregación Evangélica del Alto Paraná, también brindó un cálido saludo de bienvenida y convocó a vivir el encuentro desde la participación, el respeto y la construcción colectiva. “Espero que podamos construir juntos la Iglesia que nosotros soñamos, así como lo dice el nombre de este espacio, que es el Sínodo Todos Juntos. Que podamos ser protestantes, así con todo lo hermoso que es esa palabra, no solamente protestar cuando algo no nos gusta, sino que podamos hacerlo con empatía, con respeto hacia el otro para que podamos construir juntos”, señaló. Dietze Reckziegel también destacó la importancia histórica del mes de octubre para la comunidad anfitriona. Recordó que la congregación fue fundada el 16 de octubre de 1910 y vinculó este tiempo de encuentro con la memoria de la Reforma protestante, cuyo aniversario se conmemora cada 31 de octubre.
Luego de las palabras de bienvenida, el pastor presidente de la IERP declaró formalmente abierta la XLVII Conferencia Sinodal, agradeciendo la presencia de las delegaciones provenientes de los diferentes distritos y congregaciones. El Sínodo, que se extenderá hasta el domingo 11 de octubre, constituye uno de los principales espacios de participación y toma de decisiones de la Iglesia Evangélica del Río de la Plata. Durante estas jornadas, representantes laicos y ministeriales de sus siete distritos compartirán informes, debates, celebraciones y espacios de intercambio sobre los desafíos de las comunidades y las diferentes áreas de trabajo.
Uno de los momentos centrales de esta edición será la renovación de la Junta Directiva de la IERP, que incluirá la elección de un nuevo pastor presidente para los próximos cuatro años. Bajo el lema “Yo hago nuevas todas las cosas”, el Sínodo 2026 invita a mirar el futuro con esperanza, reconociendo que la renovación de la Iglesia no depende únicamente de sus decisiones y estructuras, sino también de la acción permanente de Dios en medio de su pueblo. La celebración de apertura dejó planteada esa convicción como horizonte para las jornadas que comienzan: Dios continúa acompañando, sosteniendo y haciendo nuevas todas las cosas, también en la vida de la Iglesia.



