El pastor Kurt Herrera, representante de la Misión Evangélica Luterana en la Baja Sajonia (ELM), participó de la XLVII Conferencia Sinodal de la Iglesia Evangélica del Río de la Plata (IERP), en Hohenau, Paraguay. Durante su saludo destacó los vínculos históricos de cooperación, los programas de voluntariado y las nuevas posibilidades de trabajo conjunto, al tiempo que compartió una reflexión sobre la centralidad de la gracia de Dios en la misión de la Iglesia.
Herrera explicó que la ELM es una institución que busca construir puentes entre iglesias de diferentes continentes. Con el apoyo de tres iglesias del norte de Alemania, entre ellas la Iglesia de Hannover, acompaña relaciones de cooperación con 19 iglesias de 15 países de América Latina, África y Asia.
La relación con la IERP tiene más de cinco décadas de historia. Entre 1974 y 2000, cinco pastores vinculados a la ELM prestaron servicio en comunidades de la IERP, mientras que los programas de voluntariado Norte-Sur y Sur-Norte contribuyeron a fortalecer los intercambios entre ambas instituciones. Después de ese largo camino, en abril de 2025 ambas organizaciones formalizaron su relación mediante la firma de un convenio de cooperación. Con humor, Herrera describió el acuerdo como la culminación de “un largo noviazgo de más de 50 años”.
Entre los primeros resultados mencionó el apoyo económico al acompañamiento pastoral de Misión Urbana (MISUR), en Buenos Aires, y las posibilidades de ampliar la cooperación mediante nuevos proyectos e intercambios. También presentó el programa “Iglesia hay también en otros lugares”, que propone intercambios de cuatro semanas entre ministros y ministras de Alemania y de las iglesias hermanas, para conocer otras realidades pastorales y aprender mutuamente. Asimismo, destacó las conferencias internacionales sobre género, paz y diaconía como espacios de formación y encuentro entre iglesias de diferentes continentes.
Durante su intervención, Herrera compartió una reflexión sobre el testimonio público de la IERP. Valoró sus posicionamientos en defensa de los derechos humanos, la justicia, la paz y el cuidado de la creación, pero invitó a recordar que la acción cristiana nace, ante todo, de la gracia de Dios. “El Evangelio habla en primer lugar de lo que Dios hace por nosotros. Él nos ama tal como somos, nos perdona, cuida de nosotros. Él es el que hace nuevas todas las cosas, no nosotros”, expresó, vinculando su reflexión con el lema sinodal de Apocalipsis 21,5.
Herrera compartió también que se jubilará en diciembre, por lo que dejará su responsabilidad institucional en la ELM. Sin embargo, aseguró que continuará disponible para acompañar a la IERP desde Alemania. Durante el encuentro recibió palabras de reconocimiento y gratitud por sus años de servicio y por los vínculos de fraternidad construidos con las comunidades.
“Yo no me siento como alguien de afuera, sino como un IERPino que vive en Alemania”, manifestó, despertando el aplauso de las personas presentes. Finalmente, retomó las palabras del Salmo 91 para recordar la importancia de confiar en la protección y el acompañamiento de Dios, y deseó bendiciones para las deliberaciones y decisiones del Sínodo.

