El pastor Darío Barolín, secretario de la Mesa Valdense de la Iglesia Evangélica Valdense del Río de la Plata, participó este 8 de octubre de la XLVII Conferencia Sinodal de la Iglesia Evangélica del Río de la Plata (IERP), en Hohenau, Paraguay. En su saludo llamó a fortalecer el compromiso ecuménico, recuperar los valores de la tradición protestante y no permanecer indiferentes ante el sufrimiento humano.
En representación de la Iglesia Valdense y de su moderador, el pastor Marcelo Nicolau, Barolín agradeció el camino compartido entre ambas iglesias y destacó el servicio del pastor presidente Leonardo Schindler y del secretario general Ricardo Schlegel, en un contexto complejo para el movimiento ecuménico.
«Cada vez más nos invitan a jugar al solitario. Y entonces lo que antes nos salía más naturalmente, ahora tenemos que hacerlo con mucho esfuerzo, con mucha perseverancia y con mucha intención”, expresó. También valoró los proyectos y espacios de cooperación que ambas iglesias comparten, así como el fortalecimiento de las relaciones entre iglesias del Sur global.
En su reflexión, Barolín llamó a revisar críticamente la historia regional, particularmente las consecuencias de la Guerra de la Triple Alianza para Paraguay. “Si nosotros queremos construir comunidades, tenemos que ser capaces de revisar las acciones que hemos hecho en nuestra historia”, señaló. Asimismo, advirtió sobre el debilitamiento de valores como la democracia, la dignidad humana y la paz, frente al avance de los discursos de odio y la naturalización de la violencia.
En relación con el lema sinodal, “Yo hago nuevas todas las cosas” (Apocalipsis 21,5), planteó una pregunta central: “¿Hasta cuándo tenemos que esperar que Dios haga todas las cosas nuevas? ¿Y qué hacemos mientras tanto?”. Desde esa perspectiva, interpeló a las iglesias sobre su capacidad de conmoverse ante las víctimas de la pobreza, la violencia y las guerras.
“¿Qué nos pasa cuando no podemos ver a las víctimas? Cuando nuestros prejuicios, nuestras conveniencias, nuestros egos no nos permiten llorar con algunos que sufren”, cuestionó. Finalmente, Barolín convocó a recuperar el fundamento de la fe en Jesucristo y fortalecer el testimonio de las iglesias protestantes, caminando juntas en la defensa de la dignidad humana, la justicia y la paz.

