Domingo 2 de agosto

10° domingo después de Pentecostés | 18° en el año

Jesús les contestó: “No es necesario que se vayan; denles ustedes de comer”. Ellos respondieron: “No tenemos aquí más que cinco panes y dos pescados”.

Mateo 14,16-17

La gran mayoría conoce la historia que nos cuentan estos versículos. ¡Sí!, aquella hermosa historia del milagro de Jesús que multiplicó panes y pescados, de tal manera que de cinco panes y dos pescados comieron más de 5 mil personas y todavía sobró. Sobró más de lo que había al inicio.
Si bien no podemos negar que uno de los puntos fuertes de este milagro es la multiplicación de panes y peces, también hay muchos otros aspectos destacados, como desafíos, mensajes y enseñanzas en este episodio relatado por Mateo.
Por ejemplo, se nos ocurre pensar que en verdad Jesús lanza un gran desafío para los discípulos. Ellos querían que todos se vayan a casa y así desentenderse de la ardua tarea de darle de comer a la multitud. Sin embargo, Jesús los desafía a hacer algo para que todos puedan comer.
Te invitamos a esperar siempre los milagros de Dios, pero también
te invito a que esa espera sea una espera que te desafíe, que te desafíe a mirar y ver: ¿qué tenemos para empezar? Esa también es una mirada de la fe: la mirada del “vamos juntos, podemos” y, cuando ya no podamos, Dios sabrá qué hacer.
“Los talentos vamos a usar, la alegría a multiplicar, pan y vino a compartir y la voz de Jesús a oír” (Cancionero Canto y Fe Nº 123).

Mariela Bohl y Armando Weiss

 

Compartir!

Facebook
Twitter
LinkedIn
WhatsApp
Email
Print