El el lema «Yo hago nuevas todas las cosas» se viene el Sínodo 2026

Del 8 al 11 de octubre de 2026, la Iglesia Evangélica del Río de la Plata (IERP) realizará su XLVII Conferencia Sinodal y XXVIII Asamblea General Ordinaria en la Congregación Evangélica del Alto Paraná, en Hohenau, Paraguay. El Sínodo constituye uno de los principales espacios de encuentro, discernimiento y toma de decisiones de la IERP. Durante cuatro jornadas reunirá a delegados y delegadas laicos y ministeriales de los siete distritos de la IERP, junto con representantes de la juventud y de las diferentes pastorales y áreas de trabajo.

Bajo el lema “Yo hago nuevas todas las cosas”, tomado de Apocalipsis 21,5, el encuentro buscará renovar la mirada sobre la misión de la Iglesia y los desafíos que enfrenta en sus comunidades y contextos. El lema propone reconocer la acción renovadora de Dios en medio de los cambios, las dificultades y las nuevas posibilidades que se abren para la vida eclesial. Además de los informes, debates, celebraciones y espacios de intercambio propios de la vida sinodal, uno de los momentos importantes de esta edición será la renovación de la Junta Directiva de la IERP. En ese marco está prevista la elección de un nuevo pastor presidente por un período de cuatro años.

La identidad visual elegida para el Sínodo 2026 busca expresar gráficamente el lema del encuentro. A diferencia de una cruz estática y rígida, la cruz central está formada por líneas curvas que parecen estar en constante movimiento. De esta manera, representa una fe que no permanece detenida en el pasado ni se convierte en un monumento inmóvil, sino que continúa viva, atravesando procesos de cambio y transformación. Las líneas de la cruz se prolongan hacia abajo y se integran con las ondas de un río, una imagen especialmente significativa para una Iglesia que lleva en su propio nombre al Río de la Plata y cuya historia se extiende por distintos territorios de Argentina, Paraguay y Uruguay. El agua evoca camino, vida y renovación, pero también una historia que sigue fluyendo.

El hecho de que la cruz parezca nacer de esas ondas sugiere además que la renovación no significa comenzar desde cero. Lo nuevo surge también de la historia recorrida, de las comunidades, de la memoria y de la experiencia compartida. La promesa “Yo hago nuevas todas las cosas” habla así de una acción de Dios que continúa aconteciendo en el presente. Los tonos verdes y azules, junto con las formas del paisaje que acompañan al río, refuerzan la referencia a la creación, al territorio y a la vida. En el centro, una pequeña cruz morada (color que identifica a la IERP) remarca la identidad cristiana y mantiene a Cristo como punto de encuentro de todo el diseño.

Compartir!

Facebook
Twitter
LinkedIn
WhatsApp
Email
Print