En el marco del Sínodo 2026 de la Iglesia Evangélica del Río de la Plata (IERP), que se desarrolla en Hohenau, Paraguay, los y las participantes se sumaron este jueves 8 de octubre a la campaña mundial «Jueves de Negro», impulsada por el Consejo Mundial de Iglesias (CMI), para visibilizar la violencia que sufren las mujeres y reafirmar el compromiso de las iglesias con una sociedad libre de violencia.
Como expresión de solidaridad y compromiso, delegados y delegadas sinodales vistieron prendas negras, sumándose a una iniciativa ecuménica que invita cada jueves a denunciar las distintas formas de violencia sexual y de género, acompañar a las víctimas y reconocer la resistencia de las mujeres frente a la injusticia.
La campaña Jueves de Negro tiene sus raíces en el Decenio Ecuménico de Solidaridad de las Iglesias con las Mujeres. En esta iniciativa, el negro representa la resistencia y la resiliencia frente a la violencia. El gesto de vestir de ese color busca romper el silencio, sensibilizar a las comunidades y promover acciones concretas para prevenir y erradicar los abusos.
La participación de los y las sinodales de la IERP expresa que la lucha contra la violencia de género también forma parte del testimonio cristiano. Las iglesias están llamadas a ser espacios seguros, donde se escuche, acompañe y proteja a quienes sufren violencia, y donde se promuevan relaciones basadas en la dignidad, el respeto y la igualdad.
Bajo el lema sinodal “Yo hago nuevas todas las cosas” (Apocalipsis 21,5), este gesto colectivo recuerda que la renovación también implica transformar las relaciones humanas, cuestionar las estructuras que sostienen la violencia y construir comunidades donde todas las personas puedan vivir sin miedo. Porque una Iglesia que anuncia vida y esperanza también está llamada a levantar su voz frente a la violencia y el sufrimiento.
