La Congregación Evangélica Alemana de Montevideo celebra en 2026 sus 180 años de vida, siendo una de las comunidades protestantes más antiguas del Uruguay y del Río de la Plata. Sus orígenes se remontan a 1843, cuando el pastor prusiano August Ludwig Siegel realizó en Montevideo la primera predicación evangélica de la región y reunió a los primeros fieles luteranos de habla alemana. Tres años más tarde, en 1846, un grupo de 70 miembros constituyó formalmente la Congregación y solicitó al Reino de Prusia el envío de un pastor residente.
En 1857 llegó el Pastor Dr. Otto Woysch, primer pastor estable de la comunidad y también director del naciente Colegio Alemán de Montevideo, institución que posteriormente alcanzó autonomía y continúa hasta hoy como la Deutsche Schule Montevideo. Tras varias décadas utilizando el Templo Inglés para sus cultos, la Congregación inauguró en 1909 la casa pastoral y en 1910 su templo propio, ubicado en Juan Manuel Blanes y Durazno, proyectado por el arquitecto Carlos Trambauer. El conjunto arquitectónico, destacado por sus vitrales, su órgano Walcker y sus jardines, fue declarado Patrimonio Histórico Nacional en 2021.
De izquierda a derecha: Mag. Griselda Beacon, Pastor Dr. Jerónimo Granados, Sra. Elena Alonso Frayle, Embajador de Alemania Stefan Duppel, Arzobispo de Montevideo, Cardenal Daniel Sturla
Desde sus comienzos, la Congregación ha desarrollado una intensa labor pastoral, educativa, cultural y diacónica. Actualmente celebra cultos en alemán y español, promueve actividades musicales y culturales, participa en iniciativas ecuménicas e interreligiosas y mantiene un fuerte compromiso con obras sociales y de servicio a la comunidad.
Desde 2015, la Congregación es pastoreada por el Dr. Jerónimo Granados, continuando una tradición de casi dos siglos de testimonio cristiano, servicio y diálogo con la sociedad uruguaya. Entre las actividades diaconales, se destacan los conciertos y los cultos conciertos, donde la Palabra siempre está presente, especialmente en los conciertos donde el público es mucho más heterogéneo y marca un hito en la misión urbana de la congregación.
Luego del saludo del presidente de la CEAM, el ingeniero Daniel Meerhoff y del Embajador de Alemania Stefan Duppel, dio comienzo el culto, que fue desarrollado por el Pastor Granados. Su predicación versó sobre la curación de un ciego de nacimiento. En el relato, Jesús marca su afán por curar al hombre, más allá de los prejuicios y legalismos que marcaban su condición como un castigo. Jesús muestra que lo importante no es encontrar culpables, sino manifestar la obra de Dios mediante un acto concreto de amor y sanación.En medio de los tiempos oscuros de guerras intestinas y coloniales, la congregación gestó su fundación como iglesia. Desde entonces, la comunidad no perdió la visión de sus objetivos. Los discípulos representan una mirada centrada en la culpa, mientras que Jesús busca una respuesta compasiva. Jesús corrige esa visión
Al Culto-Concierto asistieron miembros de Montevideo y Punta del Este, además habitués a los conciertos, autoridades civiles y religiosas como la Federación de Iglesias Evangélicas del Uruguay (FIEU), de la Comisión de Iglesias Cristianas del Uruguay (CICU), la Confraternidad Judeo Cristiana del Uruguay, entre otras personalidades de la cultura y comunidades eclesiales. Destacamos la presencia del Arzobispo de Montevideo, Cardenal Daniel Sturla, un representante de la comunidad Judía (NCI) el ing. Marcel Kescher que junto al pastor cooficiaron el culto concierto, impartiendo la bendición final en forma conjunta.
La música y el canto estuvieron guiados por la Maestra y directora artística Cristina García Banegas, en órgano y el Ensemble Vocal e instrumental De Profundis. Acompañaron en canto comunitario y la presentación del motete de Johann Sebatian Bach “Jesu meine Freude” Al finalizar la celebración se compartió un brindis en los jardines de la congregación donde los participantes compartieron un momento de camaradería en una tarde que se presentó con buen clima.
