Martes 29 de septiembre

Se extendieron sus ramas hasta el mar, y hasta el río Éufrates sus retoños. ¿Por qué has derribado su cerca, dejando que le arranquen uvas los que van por el camino? El jabalí la destroza; ¡los animales salvajes la devoran! Dios todopoderoso, regresa, por favor; mira atentamente desde el cielo y ten consideración de esta vid, de la vid que tú mismo plantaste, del retoño que tú mismo afirmaste.

Salmo 80,11-15

Dios es amor.                                                                                                                                                                            De las autolimitaciones y los límites somos culpables los seres humanos, ya que los generamos de forma consciente o inconsciente.
No permitamos que esos límites y autolimitaciones nos alejen de la bendición de Dios. Él es nuestro abogado ante nuestros angustiadores, nos da la fuerza para superar esos límites y vencer lo invencible.
Que la angustia no se apodere de nosotros; cantemos como dice el salmista en el Salmo 51,12 “Hazme sentir de nuevo el gozo de tu salvación, sostenme con tu espíritu generoso”.
Es posible vivir una vida plena cada día. No dejes que el maligno te quite la alegría y el gozo, que son frutos del Espíritu Santo.
Recordemos que el Maligno viene a robar, matar y destruir nuestra paz, libertad y armonía; en cambio, Jesús nos ofrece vida y vida en abundancia (Juan 10,10).
///El amor de Dios es maravilloso/// Cuán grande es el amor de Dios. (Cancionero Evangélico para niños y niñas N° 78).

Oscar Cervantes

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