«Tiempo de la Creación»: culto juvenil en Humboldt

En el marco del Tiempo de la Creación y los 26 años del predio comunitario Inti Huasi, la juventud de la Comunidad Evangélica de Humboldt de la Iglesia Evangélica del Río de la Plata (IERP) compartió este 6 de septiembre un culto al aire libre marcado por la liturgia ecuménica y una profunda reflexión bíblica sobre la responsabilidad ecológica.

Como es tradición cada primer fin de semana de septiembre, la juventud de la Comunidad Evangélica de Humboldt llevó adelante su culto juvenil en el Parque Inti Huasi. La actividad tuvo un sentido muy especial al coincidir con el 26.º aniversario del predio, un espacio que nació de la iniciativa comunitaria al transformar un terreno descampado en un refugio de paz y biodiversidad mediante la siembra de diversas especies flora. Su nombre en quechua, que significa «La casa del sol», evoca la relación de respeto y convivencia armónica que los pueblos originarios mantienen con la tierra.

Alineados con la campaña global del Tiempo de la Creación, la celebración tomó como eje el lema del Agua Viva, abordado desde la visión bíblica del profeta Ezequiel (Ezequiel 47:1, 8-12). El mensaje central se desarrolló en dos momentos: una introducción fundamentada en los insumos teológicos de la campaña y un segundo bloque de reflexión a cargo de la joven Violeta Kalhow.

Durante su intervención, Kalhow contrapuso la promesa de restauración del texto bíblico —donde el agua que brota del santuario devuelve la fertilidad a los ecosistemas dañados— con la realidad ecológica actual. En un llamado directo al arrepentimiento, señaló la responsabilidad humana en la crisis ambiental: la avaricia, la sobreexplotación de recursos, los mares ahogados en plásticos y los incendios forestales.

«Por años nos creímos dueños de la creación y no parte de ella. Fuimos ambiciosos y egoístas al pensar solo en el bien humano», expresó Kalhow, recordando que el cuidado de la tierra debe ejercerse todos los días y no limitarse a una fecha en el calendario. Su predicación culminó con una premisa contundente: «La tierra no necesita que la salvemos; necesita que cambiemos para salvarnos nosotros».

El encuentro reunió a cerca de 30 participantes y contó con la presencia de Kathelen Weiss, estudiante de teología procedente del Distrito Paraguay que se encuentra realizando una práctica en la Fundación Champaquí de Villa General Belgrano. Pese a que la coincidencia con otros eventos locales redujo levemente la asistencia en comparación con ediciones anteriores, la jornada reafirmó el compromiso de las nuevas generaciones con la fe, la comunidad y el cuidado de la casa común.

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