
Domingo 25 de junio
Y no temáis a los que matan el cuerpo, más el alma no pueden matar; temed más bien a aquel que puede destruir el

Y no temáis a los que matan el cuerpo, más el alma no pueden matar; temed más bien a aquel que puede destruir el

Porque si fuimos plantados juntamente con él en la semejanza de su muerte, así también lo seremos en la de su resurrección. Romanos 6,5

¿Qué, pues, diremos? ¿Perseveraremos en el pecado para que la gracia abunde? De ninguna manera. Porque los que hemos muerto al pecado, ¿cómo viviremos

Tú, Señor Todopoderoso, que examinas al justo, que sondeas el corazón y la mente, hazme ver tu venganza sobre ellos, pues a ti he

Pero tú, Señor, estás conmigo como un guerrero invencible. Jeremías 20,11 “Por ti, mi Dios, cantando voy a tener la alegría de ser tu

Señor, respóndeme; ¡tú eres bueno y todo amor! Salmo 69,16 Miedo y angustia oprimen la vida del orador. En metáforas describe su situación. La

Pero yo, Señor, a ti clamo. Dios mío, ¡ayúdame ahora! Por tu gran amor, ¡respóndeme! Por tu constante ayuda, ¡sálvame! Salmo 69,13 La soledad

3° domingo después de Pentecostés, 11° en el año Sanen a los enfermos, resuciten a los muertos, limpien de su enfermedad a los leprosos

Pues cuando nosotros éramos incapaces de salvarnos, Cristo, a su debido tiempo murió por los pecadores. Romanos 5,6 El Espíritu Santo es dado a

Así pues, libres ya de culpa gracias a la fe, tenemos paz con Dios por medio de nuestro Señor Jesucristo. Pues por Cristo gozamos