
Domingo 30 de marzo
4° domingo de Cuaresma El hijo le dijo: “Padre mío, he pecado contra Dios y contra ti; ya no merezco llamarme tu

4° domingo de Cuaresma El hijo le dijo: “Padre mío, he pecado contra Dios y contra ti; ya no merezco llamarme tu

Así que somos embajadores de Cristo, lo cual es como si Dios mismo les rogara a ustedes por medio de nosotros. Así pues,

Por lo tanto, el que está en Cristo es una nueva persona. Las cosas viejas pasaron; se convirtieron en algo nuevo. 2

Ese mismo día comieron panes sin levadura y trigo tostado, pero al día siguiente comieron ya de lo que la tierra producía.

Entonces el Señor le dijo a Josué: «Con esta circuncisión les he quitado la vergüenza de los egipcios.» Por esta razón, aquel lugar todavía

El Señor dice: “Mis ojos están puestos en ti. Yo te daré instrucciones, te daré consejos, te enseñaré el camino que debes seguir”.

Pero te confesé sin reservas, mi pecado y mi maldad; decidí confesarte mis pecados, y tú, Señor, los perdonaste. Salmo 32,5

3° domingo de Cuaresma Así que le dijo al hombre que cuidaba el viñedo: “Mira, por tres años seguidos he venido a

Ustedes no han pasado por ninguna prueba que no sea humanamente soportable. Y pueden ustedes confiar en Dios, que no los dejará sufrir

Sin embargo, la mayoría de ellos no agradó a Dios, y por eso sus cuerpos quedaron tendidos en el desierto. 1 Corintios