
Lunes 24 de marzo
Pero te confesé sin reservas, mi pecado y mi maldad; decidí confesarte mis pecados, y tú, Señor, los perdonaste. Salmo 32,5

Pero te confesé sin reservas, mi pecado y mi maldad; decidí confesarte mis pecados, y tú, Señor, los perdonaste. Salmo 32,5

3° domingo de Cuaresma Así que le dijo al hombre que cuidaba el viñedo: “Mira, por tres años seguidos he venido a

Ustedes no han pasado por ninguna prueba que no sea humanamente soportable. Y pueden ustedes confiar en Dios, que no los dejará sufrir

Sin embargo, la mayoría de ellos no agradó a Dios, y por eso sus cuerpos quedaron tendidos en el desierto. 1 Corintios

“Busquen al Señor mientras puedan encontrarlo, llámenlo mientras está cerca” Isaías 55,6 La lingüística cognitiva ha descubierto que en el uso

“¡Óiganme!. Óiganme, que no caiga la esperanza. Óiganme y volteen la mirada. Óiganme, para que se haga justicia y toda persona pueda comer

Porque tú has sido mi socorro, alegre viviré bajo la sombra de tus alas. Salmo 63,7 Uno de los grandes padecimientos

Tu misericordia es mejor que la vida; por eso mis labios te alaban. Salmo 63,3 Hay amplio consenso en que el

2° domingo de Cuaresma Es necesario que hoy, mañana y pasado mañana siga mi camino. Lucas 13,33 La predicación de

Por eso, mis queridos hermanos, a quienes tanto deseo ver; ustedes, amados míos, que son mi alegría y mi premio, sigan así, firmes en