
Viernes 2 de febrero
En este caso, mi recompensa es la satisfacción de anunciar el evangelio sin cobrar nada; es decir, sin hacer valer mi derecho a vivir del

En este caso, mi recompensa es la satisfacción de anunciar el evangelio sin cobrar nada; es decir, sin hacer valer mi derecho a vivir del

Hasta los jóvenes pueden cansarse y fatigarse, hasta los más fuertes llegan a caer, pero los que confían en el Señor tendrán siempre nuevas fuerzas

Entonces el Señor me respondió: “Si regresas a mí, volveré a recibirte y podrás servirme. Si evitas el hablar por hablar y dices sólo cosas

Señor, tú que lo sabes todo, ¡acuérdate de mí y ven en mi ayuda! ¡Toma venganza de los que me persiguen! No seas con ellos

Lavadas ya mis manos y limpias de pecado, quiero, Señor, acercarme a tu altar, y entonar cantos de alabanza, y proclamar tus maravillas. Yo amo,

Señor, hazme justicia, pues mi vida no tiene tacha. En ti, Señor, confío firmemente; examíname, ¡ponme a prueba!, ¡pon a prueba mis pensamientos y mis

– Y ustedes, ¿Quién dicen que soy?- les preguntó. Mateo 16,15 Circulaban varias respuestas acerca de quién era Jesús. Pedro respondió diciendo: “Tú eres el

Así también nosotros, aunque somos muchos, formamos un solo cuerpo en Cristo. Romanos 12,5a Un director de coro contó que en una ocasión debió reemplazar

Así que, hermanos míos, les ruego por la misericordia de Dios, que se presenten ustedes mismos como ofrenda viva, consagrada y agradable a Dios.

Pero mi salvación será eterna, mi victoria no tendrá fin. Isaías 51,6b Una mañana temprano nos encontramos con Víctor frente a un comercio de la