
Domingo 20 de diciembre
4° domingo de Adviento Alabemos a Dios, que puede hacerlos a ustedes firmes conforme al evangelio. Romanos 16,25 La epístola nos invita a ser firmes

4° domingo de Adviento Alabemos a Dios, que puede hacerlos a ustedes firmes conforme al evangelio. Romanos 16,25 La epístola nos invita a ser firmes

El Señor me ha hecho esto para que la gente ya no me desprecie. Lucas 1,25 Los seres humanos comparamos, competimos, nos armamos mode-los. Y

Tú te llenarás de gozo, y muchos se alegrarán de su nacimiento, porque tu hijo va a ser grande ante el Señor (…), y estará

También afirma el Señor: “Así como el nuevo cielo y la nueva tierra que yo voy a crear durarán para siempre, así también durarán tus

Como una madre consuela a su hijo, así los consolaré yo a ustedes, y encontrarán el consuelo en Jerusalén. Isaías 66,13 ¡Qué linda imagen! La

El hombre en quien yo me fijo es el pobre y afligido que respeta mi palabra. Isaías 66,2 Dios no se puede confinar a un

Cielo nuevo, tierra nueva… Isaías 65,17 El capítulo 65 sigue hablando del cielo nuevo y tierra nueva que Dios promete para todos. Juan el Bautista

Examinadlo todo; retened lo bueno. 1 Tesalonicenses 5,21 Una madre aconsejaba a sus hijos diciéndoles que, detrás de todo lo que oyesen, colocaran un gran

Las aflicciones anteriores han quedado olvidadas, han desaparecido de mi vista. Isaías 65,16 El libro de Isaías finaliza describiendo los últimos tiempos, habla de salvación

¿Por qué, Señor, haces que nos desviemos de tus caminos, y endureces nuestros corazones para que no te respetemos? Cambia ya, por amor a tus