
Jueves 17 de septiembre
Todo esto es la obra de Dios, quien por medio de Cristo nos reconcilió consigo mismo y nos dio el encargo de anunciar la

Todo esto es la obra de Dios, quien por medio de Cristo nos reconcilió consigo mismo y nos dio el encargo de anunciar la

Por eso procuramos agradar siempre al Señor, ya sea que sigamos viviendo aquí o que tengamos que irnos… 2 Corintios 5,9 Quiero agradarte y

Pero tenemos este tesoro en vasos de barro para que se vea que la excelencia del poder es de Dios, y no de nosotros.

Nosotros no nos predicamos a nosotros mismos, sino que proclamamos a Jesucristo como Señor, y nos declaramos siervos de ustedes por amor de Jesucristo.

15º domingo después de Pentecostés, 24º en el año Jesús le dijo: “No te digo que hasta siete veces, sino hasta setenta veces siete”.

Por lo tanto, todos nosotros, que miramos la gloria del Señor a cara descubierta, como en un espejo, somos transformados de gloria en gloria

Y se ve claramente que ustedes son una carta escrita por Cristo mismo y entregada por nosotros, una carta que no ha sido escrita

Porque nosotros somos como el olor del incienso que Cristo ofrece a Dios, y que se esparce tanto entre los que se salvan como

Pero cuando les escribí esta carta, me sentía preocupado y afligido que hasta lloraba. Sin embargo, no la escribí para causarles tristeza, sino para

Nos ha marcado con su sello, y ha puesto en nuestro corazón el Espíritu Santo como garantía de lo que vamos a recibir. 2