
Martes 4 de agosto
Digan ustedes de corazón. Que haya paz en ti, Jerusalén, que vivan tranquilos los que te aman. Que haya paz en tus murallas, que haya

Digan ustedes de corazón. Que haya paz en ti, Jerusalén, que vivan tranquilos los que te aman. Que haya paz en tus murallas, que haya

Que alegría cuando me dicen: vamos al templo del Señor. Salmo 122,1 Los salmos que tenemos en la Biblia, eran canciones. Hay diferentes tipos de

10° domingo después de Pentecostés | 18° en el año Jesús les contestó: “No es necesario que se vayan; denles ustedes de comer”. Ellos respondieron:

Son descendientes de Israel, y Dios los adoptó como hijos. Dios estuvo entre ellos con su presencia gloriosa, y les dio las alianzas, la ley

Digo la verdad en Cristo; no miento. Mi conciencia da testimonio conmigo en el Espíritu Santo de que tengo una gran tristeza y un continuo

Por causa del Señor, tu Dios, por el Santo de Israel que te ha honrado, llamarás a gente que no conocías; pueblos que nunca te

Todos ustedes los que tienen sed: Vengan a las aguas; y ustedes los que no tienen dinero, vengan y compren y coman. Vengan y com-

El Señor está cerca de los que le invocan, de los que le invocan con sinceridad. Él cumple los deseos de los que le honran;

Los ojos de todos esperan de ti que tú les des su comida a su tiempo. Salmo 145,15 Los salmistas cuentan las experiencias que tienen

9° domingo después de Pentecostés | 17° en el año Jesús también les contó esta parábola: el reino de los cielos es como una semilla